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lunes, 2 de septiembre de 2019

El dólar desata locura de precios mientras la inflación golpea con fuerza el bolsillo

Foto REUTERS/Kham/File Photo

La cotización del dólar “paralelo” o “negro” se desató y con ello arrastró, en agosto, el valor de los productos esenciales y más sensibles que requieren los venezolanos: alimentos, medicinas y servicios.
Y es que los precios en el país siguen bailando al ritmo del “paralelo”, divisa no oficial que se ha convertido en un verdadero “dolor de cabeza” para los ciudadanos que ganan en bolívares y tratan cada día de “evadir” el fenómeno de la hiperinflación.


Solo este fin de semana, los ciudadanos quedaron en “shock” y con las “manos en la cabeza” con el precio de los productos básicos como verduras y hortalizas, carnes, lácteos y otros rubros de la canasta alimentaria.
“Un kilo de papas en más de 30 mil bolívares, casi un sueldo mínimo, cuando la semana pasada estaba en 16.000 bolívares. Esto es insólito. Ni que decir con el precio de los huevos, ya el cartón está en más de 60.000 bolívares por punto (de venta)”, dijo molesta y angustiada Carmen Rondón, de 56 años, al salir de un establecimiento comercial.
Rubros esenciales como la harina de maíz precocida y el arroz también dieron el “salto largo” al cierre de la semana, que coincidió con el fin de agosto. Ambos artículos reportaron un alza de entre 20% y 40% en cuestión de días.
“Salir a comprar comida ya es toda una odisea. Uno no gana un sueldo en dólares, yo percibo son bolívares. No es posible que dos harinas valgan más que un salario mínimo. Todos los días solo escucho lo mismo en los negocios: Esto o aquello subió por culpa del dólar, esto es insólito”, apuntó Rixio Rodríguez, residente de Cumbres de Maracaibo, mientras hacía una cola en un cajero automático.
Hasta el propio padre Numa Molina, sacerdote jesuita y teólogo, se quejó, el pasado viernes, en las redes sociales de la especulación de los precios de los productos en el estado Mérida.
“Intolerable, en Mérida un kilo de harina de maíz 25 mil, cartón de huevos 75 mil, kilo de queso 58 mil y la @sundde_ve de Mérida indolente”, escribió en su cuenta en twitter @numamolina.
Agosto cierra como un “mes negro” frente al (…) bolívar, ya que el tipo de cambio oficial aumentó 96,96% al pasar de 11.264,48 a 22.186,89 bolívares entre el 31 de julio y la misma fecha de mes que termina. La variación al alza anualizada de la paridad reconocida como oficial por el Banco Central de Venezuela es de 36.272%, al octavo mes del año, aseguró un análisis del portal Banca y Negocios.
“Cada vez que salgo a la calle, son más las tiendas las que dolarizan sus productos. Ya es normal preguntar por algo y el precio que te dan sea en verdes. Hasta en las farmacias, las medicinas todos los días cambian de precio y nadie hace algo para que eso no suceda. Hace poco me cobraron $ 10 por un jarabe pediátrico, y días atrás estaba en 8 dólares”, lamentó Rosa Barrios, residente del sector 1 de Mayo.
En las tiendas, los electrodomésticos (televisores, neveras, cocinas y aires acondicionados) se comercializan según la volatilidad del precio del dólar no oficial. En 10 días compradores advierten que los artefactos aumentaron entre 60% y 100%.
Economistas explican y coinciden que el pago a proveedores en bolívares, por parte del Ejecutivo nacional, ocasionó en agosto una alta demanda de la divisa norteamericana en el sistema financiero nacional.
“No hay ninguna sorpresa con el incremento severo del dólar paralelo (que arrastra consigo al oficial). En un mercado con encaje total y restricción artificial de liquidez, cuando el Gobierno o Pdvsa tienen que pagar bolívares, el cambio se dispara y la desconfianza lo remata”, explicó hace cinco días el economista y presidente de Datanálisis, Luis Vicente León.
Agregó que “el incremento actual del dólar no corrige la sobrevaluación. Sigue siendo barato. Su desplazamiento va a desacelerarse al acabarse los Bs excedentes que estimulan su demanda actual. Luego vendrá más inflación, más sobrevaluación y otra devaluación. El perro mordiéndose la cola”.
El economista Roger Chacín agregó que “el alza sostenida del dólar del BCV también genera un fuerte impacto en los precios de los bienes y servicios. Agosto es el mes en que más se devaluó el bolívar y eso causa un severo golpe al bolsillo de los venezolanos, que cada día ven como se vuelven sal y agua sus ingresos. ¿Qué hacen para protegerse de la devaluación y la hiperinflación?, sale a comprar dólares donde sea para proteger su patrimonio”.
“La dolarización de la economía venezolana ya es un hecho innegable y eso se ve en cualquier abasto o supermercado en donde te ofrecen los productos en la divisa estadounidense y sin ningún tipo de restricción. Estamos en una economía donde el bolívar ya casi no vale nada y el dólar le ha ganado mucho terreno”, apuntó en su análisis.
Comienza septiembre y nadie sabe predecir cuál será el techo o monto máximo que tendrá la moneda estadounidense en sus dos versiones: oficial y paralela. Las medidas por parte del Ejecutivo para frenar la especulación y la dolarización de facto aún se esperan, aunque expertos coinciden que tendrían “bajo impacto” si no se frena la inflación y la espiral recesiva en la que se encuentra el país.
Con información de Panorama

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