A...SON SUTILEZAS (TOMO I)

A...SON SUTILEZAS (TOMO I)
A... SON SUTILEZAS (TOMO I) Porque la historia puede ser escrita de forma diferente, para cada quien hay un A…

Sígueme en mis redes sociales

Sígueme en Facebook Sígueme en Twitter

jueves, 11 de abril de 2019

José María de Viana: Ahora recibimos entre 30% y 50% menos agua que hace veinte años





especial Enrique Meléndez / 11 abr 2019.- El ingeniero José María de Viana, expresidente de Hidrocapital, aseguró que uno de los problemas del servicio del agua en Venezuela, cuya crisis calificó de excepcional, es la insuficiencia con la que le llega a la población.
El señalamiento lo hizo en un foro que organizó este martes 10 la organización Espacio Abierto en el Colegio de Ingenieros.


Agradeció la oportunidad del evento partiendo del hecho de que el régimen de Nicolás Maduro tiene una narrativa para desvirtuar el fondo de las cosas, y para que la verdad no se sepa.
“Es algo que no ha pasado durante mucho tiempo, y es que los grandes problemas tienen que impulsar a la gente más sencilla a saber que esta situación es insostenible y que, de continuar haciendo lo que vemos, nos va a lleva a un escenario terrible. (…) Por eso es que es importante estar aquí; porque nos permite conocer el fondo de una verdad y, por lo tanto, confrontar una propaganda que está muy llena de cosas que no son ciertas”.
De Viana dijo que el venezolano comprobará que el país ha cambiando cuando abra el grifo de agua y le llegue agua potable; que es la aspiración de un movimiento de ingenieros sanitarios que trabaja en el Grupo Orinoco. En ese sentido, dijo que el diagnóstico de la crisis de agua partía del hecho de que estamos ante un caso excepcional nunca visto en el país, y es la circunstancia de que ella comprende a todas las ciudades; incluida, Ciudad Guayana.
“En las grandes ciudades es más que evidente; porque se afectan muchísimo las personas. En el caso de Caracas se ha implantado un sistema en el cual están racionados hasta los niveles de prestación de servicio en El Paraíso o en el nivel cero del Este de la ciudad, que eran muy difíciles de interrumpir. Bueno, este equipo que dirige Hidrocapital ha logrado lo imposible, y esto porque tenemos un sistema totalmente saturado de modo que no hay posibilidad de que los niveles inferiores los podamos cubrir”.
A esto le agregó de Viana el tema de la insuficiente; las cantidades de agua que le llegan a la población venezolana, a nivel nacional, son inferiores a las necesarias; lo cual se explica por el hecho de que, una vez analizados los 24 sistemas regionales de agua potable, se determinó que éstos le entregan agua a la población cantidades que van entre un 30% y un 50% menos que veinte años atrás.
“En el caso de Caracas se están entregando 14 mil litros por segundo; cuando hace veinte años atrás entregábamos 20 mil. Es decir, faltan 6 mil litros por segundo. Una cantidad bastante grande, y esta insuficiencia se trata de disimular con un servicio intermitente. Te doy el agua cuando a mí me da la gana, y entonces tú comienzas a alterar tus hábitos de vida”.
Según de Viana, uno de los primeros problemas es la potabilidad del agua. Y allí dijo que se ha presentado un problema adicional, y es la circunstancia de que el sistema nacional de producción de gas-cloro, de cal viva y de sulfato de aluminio; insumos fundamentales para convertir agua cruda en agua potable se paralizó.
“Una de las cosas más terribles que nos pasó en esta época, la que tenemos que corregir, y es que durante este gobierno se construyeron trasvases de aguas servidas, crudas, que contaminaron los principales embalses de agua potable del país. Quiere decir que el embalse de Camatagua perdió el margen que tenía de calidad virginal”.
Explicó de Viana que se le trasvasaron tres mil litros de aguas negras del sur del estado Aragua, y que lo mismo sucedió con los embalses que bordean la cuenca del Lago de Valencia, se la trasvasó agua servida, no tratada, y, por lo tanto, esos embalses perdieron su potabilidad. “Es uno de los pocos casos en el mundo en donde la contaminación ambiental más grande la hizo el Estado”.
Agregó, además, que la ministra del Ambiente del momento dijo que ese era un esfuerzo que estaba haciendo el gobierno nacional para mejorar el agua de Caracas, y que, en consecuencia, le agregaban 3 mil litros más al embalse de Camatagua.
“Lo otro que yo quiero decir: es que este es un proceso que no tiene final. Yo presencié, cuando niño, crisis en el Acueducto de Caracas. Pero siempre detrás de las crisis había una luz de esperanza. Yo vivía en ese entonces en el Oeste de la ciudad, y se presentó un problema de agua; de modo que vino a ser solucionado con la construcción de uno de los sistemas Tuy, y que a la larga vendrían a ser tres: Tuy I, Tuy II y Tuy III”.
Según de Viana el proceso de deterioro del servicio ha sido progresivo y que cada día es peor, y que casi perdimos la capacidad de asombro, y trajo a colación el hecho de que, con motivo de los apagones, las tuberías de las cloacas tuvieron ocho días sin recibir agua. “Entre tanto, el discurso oficial lo que decía era: -Váyanse acostumbrando-. Resígnense; cuando ese discurso no puede ser así. Tiene que admitir las fallas, y prometer su corrección”.
Se refirió al caso de las bombas y de las tuberías de las que dijo que tienen problemas, porque las empresas que las manejaban, que eran responsables fueron destruidas como consecuencia de un proceso de intervención, de colonización de las empresas de servicio, que estuvo asociado al proyecto político.
“¿Cuál es ese proyecto político?Que todas las empresas de servicio estuvieran en manos de gente absolutamente obediente al sistema. El talento con la obediencia no pega mucho. Los venezolanos talentosos son respondones. Si no están de acuerdo con una cosa, dicen que no. Efectivamente, el proceso de recolonización de Hidrocapital comenzó en marzo de 1999”.
De Viana hizo ver que esta situación se hizo notar a raíz del nombramiento de un teniente coronel de la Aviación como presidente del Metro de Caracas, y de aquí vino, a su modo de ver, la destrucción paulatina de las empresas públicas más prestigiosas del país; una vez que se cambia toda la estructura de gobierno, porque se suplantan unas empresas con elementos de política corporativa, y donde se velaba para que todas las cosas salieran bien, por lo que estaba por encima de todo el control.
“Fue una pérdida terrible de capital humano; porque todas las prácticas que teníamos dentro de las empresas de carácter de méritos profesionales, de meritocracia, de inversión en la capacitación del capital humano… Todos los ingenieros de esas empresas tenían una enormidad de conocimientos; porque, además, habían recorrido el mundo, y nunca se paró ese proceso de formación”.
Apuntó que, en consecuencia, el proceso de destrucción se inició con despreciar talento; de modo que esta situación, unida a la crisis económica, hizo que hayamos perdido cientos de profesionales, quienes, lamentablemente, están haciendo las cosas en el extranjero que deberían hacer en el país.
Destacó que esa política le imponía además la meta de lograr un equilibrio económico, y que en el caso de las grandes, como la Electricidad de Caracas e Hidrocapital, habían logrado que, por su calidad, los clientes pagaran el servicio, y eso generaba un estado de estabilidad financiera; porque no se dependía del gobierno central para nada, a ese respecto, e hizo ver que, cuando la calidad priva por encima de todas las cosas, el servicio se paga, de modo que la interrupción de esta política corporativa fue producto de una ilusión rentista.
“Eso ocurrió, después de tener 10 años de ingresos extraordinarios, como nunca los tuvimos en nuestra historia: desde el año 2004 hasta el año 2014 se recibió una suma considerable. En el caso del agua potable se gastaron 9 mil millones de dólares. Para que tengan una idea: eso es el valor de reposición de lo que ya teníamos. Si usted invertía 9 mil millones de dólares, íbamos a tener el doble de nuestros activos hidrológicos. En el caso del agua es bien lamentable; porque no hay ninguna obra nueva que mejore los sistemas que teníamos”.
Se preguntó que en qué se habían gastado esos recursos. No se sabe; que fueron manejados por gente “muy talentosa” en términos de corrupción; de rapacidad, pero que fue la barbarie, y puso como ejemplo el caso de un acueducto que se hizo en Paraguaná; cuya infraestructura la calificó de maravillosa, pero por la que nunca iba a circular agua, tomando en cuenta que está conectada a un embalse que está seco, y en el cual se gastaron 400 millones de dólares.
“De modo que los sistemas truncales están produciendo menos agua; lo que es especialmente grave en el caso de algunas ciudades; porque son sistemas motorizados; lo que quiere decir que están asociados a equipos de motores-bomba; en algunos casos de gran tamaño. Esos motores giran veinticuatro horas al día sin parar. Bueno, y si usted no los repara, y no los mantiene, se dañan”.
Según De Viana este constituye uno de los problemas que explica el caso de Caracas; por una parte los trasvases y, por otra parte, la falta de mantenimiento de los equipos y las bombas; pues si no hay electricidad, no hay agua, y que no es sólo Caracas donde funciona el acueducto con sistemas motorizados sino en todo el país, a excepción de Margarita, Cumaná, Barcelona y Puerto La Cruz, donde el sistema funciona por gravedad.
Al ahondar en el tema de los reactivos fundamentales con los que se trata el agua, dijo que uno de ellos es el gas-cloro, el otro era sulfato de aluminio, pero que no se estaban produciendo en el país; pues su productor era la Petroquímica; una empresa que prácticamente está paralizada; pero que también en esto influía el hecho de la paralización, asimismo, de las empresas básicas de Guayana, y de donde provenía la bauxita que se usa para la producción de sulfato de aluminio.
En ese sentido, reveló que en algunas ocasiones, durante meses, no se ha inyectado cloro en los procesos del tratamiento de las aguas en los acueductos. “Eso quiere decir que en algunos casos el agua no es potable; pues no tenemos la capacidad de desinfectarla”, señaló de Viana, y recordó que hace poco se registró una epidemia con motivo de una contaminación de la red en Barcelona-Puerto La Cruz con un agua no desinfectada por falta de cloro.
Se refirió en extenso al problema sanitario que ocurre en los hospitales; donde no hay agua para asear las salas y los quirófanos, sino que tampoco hay agua para que los pacientes beban; de modo que los parientes tienen que llevársela; a pesar, según recordó, que durante su gestión al frente de Hidrocapital se preocupó por construirle un pozo a cada hospital de Caracas; pensando en la posibilidad de un terremoto mayor o lo que acaba de ocurrir con los apagones de cinco días, y que durante esta emergencia se descubrió que todos los pozos estaban fuera de servicio.
“No hay país en el mundo que pueda desarrollarse; a menos que haya agua, y una de las condiciones para reconstruir el área económica es que el agua deje de ser un problema”. En ese sentido, enumeró una serie de empresas y establecimientos comerciales que han tenido que cerrar por falta de agua, y en donde entran hasta clínicas privadas.
Cerró esbozando lo que propone el citado proyecto inicial de la Ruta de Agua; empezando por llevar a cabo un diagnóstico bien exhaustivo del estado de salud de todos los sistemas, a los fines de aplicar las reparaciones a que habría lugar; de modo que en el primer año se trataría de superar la emergencia tratando de que todo el país esté en una condición de servicio que sea mejor que el actual, y que apunten a un proceso de rehabilitación permanente para que el servicio de agua se convierta en un servicio de los mejores en toda la región.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.